Publicado en Medicina estética | 0 comentarios

Los hilos tensores o hilos de PDO son pequeñísimos hilos de polidioxanona, un material totalmente reabsorbible y biocompatible. Su utilización en medicina estética es cada vez más habitual por los buenísimos resultados que dan y la satisfacción de las pacientes que deciden optar por este tratamiento. Sus beneficios son inmediatos y muy efectivos. Tras la implantación de los hilos nuestro cutis estará más firme, se habrá eliminado la piel que sobra y nuestro contorno facial tendrá un aspecto más erguido.

 

Los hilos tensores se aplican en la dermis y el tejido subcutáneo para aumentar la elasticidad y tensión de las zonas que se quieran tratar, ya sea en el rostro o en el cuerpo.

Esta técnica permite tensar los tejidos y son muy eficaces para luchar contra la flacidez y descolgamiento de la piel, ya que proporciona un efecto lifting y recupera la tensión de nuestra piel rejuveneciendo nuestro aspecto. 

 

Además de conseguir mejorar nuestro aspecto exterior, los hilos tensores destacan porque estimulan la producción de colágeno de forma natural, por lo que, además, de los efectos inmediatos nos ayudan a frenar los signos del envejecimiento gracias a la producción de colágeno.

 

Este tratamiento también es muy popular porque no precisa ningún tipo de cirugía y sus resultados son muy duraderos. Los hilos se colocan en consulta con anestesia local y tienen una duración de varios años.